Porque no somos dueños de nada, ni aun del propio dolor que con asombro hemos mirado tantas veces.

Porque no somos dueños de nada,
ni aun del propio dolor
que con asombro hemos mirado tantas veces.

Carboncillo, acrílico y óxido sobre cartón
29,7 x 42 cms.
Mujeres Invisibles
Todos los cuadros de esta serie llevan como título versos de poemas de
Francisca Aguirre Benito