Sentada ante su bastidor, ella fue dueña del lentamente desastroso Imperio de los días.

Sentada ante su bastidor, ella fue dueña
del lentamente desastroso Imperio de los días.

Carboncillo, acrílico y óxido sobre papel de acuarela
33 x 48 cms.
Mujeres Invisibles
Todos los cuadros de esta serie llevan como título versos de poemas de
Francisca Aguirre Benito